
”Los Algarrobos” es el nuevo disco de Silvina Moreno, un trabajo de 14 canciones producido por Mateo Rodó (con excepción de dos tracks: Canción del Acróbata, producido por Nahuel Briones, y Acá, producido por Pablo Stipicic). El álbum cuenta con colaboraciones de León Gieco, Maggie Cullen, Nahuel Briones y Claudia Brant. Además, incluye una versión de la canción “Un Montón de Estrellas”, de Polo Montañez, que fue alabada por los familiares del legendario artista cubano.
“Los Algarrobos” toma su nombre de la calle donde Silvina pasó su infancia, y donde actualmente vive su madre. Este vínculo atraviesa el concepto del álbum, que recorre el paso del tiempo, el linaje materno, Silvina hija, Silvina madre, y la metamorfosis hacia la adultez. Su hija Aurora es una fuente central de inspiración, impulsando varias composiciones, incluidas dos canciones coescritas y cantadas junto al maestro León Gieco.
El proyecto comenzó durante el embarazo de Silvina y se terminó con su hija de pocos meses acompañándola en el estudio, atravesando todo el proceso creativo juntas. Además, Silvina estuvo profundamente involucrada en la producción, grabando voces, guitarras, percusión y sintetizadores, construyendo junto a Mateo Rodó y Franceso Mazza (ingeniero del disco) un sonido íntimo y a la vez cinematográfico.
Su guitarra violeta, símbolo de “Los Algarrobos” —una Taylor de edición especial en tonos violeta y fucsia— funciona como eje sonoro del disco, que retoma una estética folk cercana a sus raíces, con ciertos guiños a su primer álbum Mañana. Es una colaboración exclusiva que la reconocida marca Taylor hizo con Silvina para este lanzamiento.
Parte del repertorio de este disco nació de “Las 31 de enero”, un proyecto personal que Silvina realiza cada año como ejercicio creativo: componer y publicar una canción por día durante todo enero. Este método fue clave para destrabar procesos y dar origen a varias de las canciones del álbum.
La identidad visual de “Los Algarrobos” acompaña esta narrativa: la portada es un collage realizado a mano por Silvina, en su propia casa, con fotos recortadas de su primera infancia, cuando vivía en la calle Los Algarrobos.
En esta nueva etapa, Silvina también redefine su propuesta en vivo: por primera vez convocó a través de redes sociales a un ensamble vocal para expandir el universo del disco en el escenario. La convocatoria recibió más de 580 videos de cantantes de todo el país, y tras un proceso de selección, quedaron 10 voces que hoy forman parte del ensamble que acompaña la presentación de Los Algarrobos. Este formato suma una nueva dimensión al proyecto, llevando las canciones a un plano colectivo y potenciando su identidad sonora.
El lanzamiento se completa con una serie de 14 piezas audiovisuales, una por cada canción, dirigidas por Belén Asad y Niko Sedano. Los videos fueron filmados en su gran mayoría en Villa San Gimignano (Buenos Aires) y comparten una estética inspirada en el “verano italiano”, conectado a memorias de infancia de Silvina, y que dialoga con el clima cinematográfico del disco.
