
Tras años de ausencia y una larga espera, Justin Bieber finalmente tomó el escenario principal del Empire Polo Club, marcando un antes y un después en su carrera.
El desierto de California fue testigo de uno de los regresos más esperados de la década. Este sábado 11 de abril, Bieber se presentó por primera vez como cabeza de cartel (headliner) en Coachella 2026, cumpliendo una promesa pendiente con sus fans y con la industria musical.
Un show íntimo en una escala masiva
Lejos de las coreografías explosivas de giras anteriores, Bieber optó por una estética minimalista y emocional. El setlist fue un viaje de casi dos horas que mezcló la nostalgia de sus inicios con la madurez de sus últimos trabajos, incluyendo temas de sus álbumes SWAG y SWAG II.
Momentos acústicos con su guitarra se intercalaron con himnos generacionales como «Baby», «Sorry» y «Peaches», demostrando que su voz sigue siendo su herramienta más poderosa.
Justin no estuvo solo en el escenario. El show contó con la participación especial de The Kid LAROI, con quien interpretó el éxito mundial «Stay», y el artista Dijon, añadiendo una textura alternativa y fresca a la noche.
Más allá de lo musical, Bieber volvió a romper récords financieros. Según informes de la industria, el cantante habría pactado una cifra cercana a los 10 millones de dólares por sus dos fines de semana en el festival, posicionándolo como uno de los artistas mejor pagados en la historia de Coachella, superando récords previos de figuras como Beyoncé.
¿Qué esperar para el Weekend 2?
Para quienes se perdieron el streaming oficial en YouTube o no pudieron viajar a Indio, Justin Bieber regresará al escenario principal el próximo sábado 18 de abril. Se rumorea que podría haber variaciones en el setlist y nuevos invitados sorpresa para el cierre de esta edición.
