La música electrónica, el pop y las métricas folclóricas chilenas, se cruzan al otro lado de la cordillera para darle la bienvenida a la reciente galardonada de los Premios Pulsar 2023 como «Mejor Cantautora», Dulce y Agraz, que llega a nuestro país por primera vez desde Chile para presentar «Albor» en La Tangente el 23 de agosto junto a Gianna Sotera. Entradas vía Passline.

«Albor» (2022) nace de la interdisciplina artística y una investigación hecha por la artista en pandemia que fueron recuerdos, archivos, herencia familiar y colectiva en este segundo trabajo discográfico de Dulce y Agraz -luego de su exitosa irrupción en la escena sudamericana con su álbum “Trino” (2018)-.
«Albor» es una experiencia, en principio era un viaje experimental más ligado al pop, pero su evolución concluyó en un álbum empapado del sur de Chile, la sonoridad latinoamericana, las mujeres de Dulce y Agraz (Daniela González). Un ejercicio musical y literario, que sirvió para purgar angustias y dolores que todos podemos sentir.
Dulce y Agraz ha participado en el Lollapalooza CL 22’, en REC 22’ (Rock en Concepción) y tuvo la oportunidad de abrir el show de Los Bunkers 23’, considerada una de las bandas más prestigiosas y exitosas de la escena chilena.
Sobre Dulce y Agraz
Es una de las artistas jóvenes más potentes de la escena independiente chilena. Con una admirable capacidad para transformar lo que pasa en su interior en canción, ha demostrado una expansión artística sostenida y transita cómodamente entre la música, la literatura y el teatro.
«Albor«, su segundo álbum de larga duración es un ejercicio musical y literario, donde se cruzan la música electrónica, el pop, las métricas folclóricas. Es también la interdisciplina artística, una investigación hecha durante la pandemia que fueron recuerdos, archivos, herencia familiar y colectiva.
Su show en vivo hace gala de su inspiración más reciente, la actuación; y contrasta escenas del pop moderno con la intimidad del teatro. Dulce y Agraz nos entrega un imaginario pop que descubre los matices personales cándidos y oscuros, un contraste infinito en un trabajo que no sólo es musical, es literario, visual y personal.
